El día de la Cabalgata de Reyes es uno de los más especiales del calendario navideño en Madrid. Más allá del desfile, la ciudad se vive de una forma distinta: paseos por el centro, planes gastronómicos, arquitectura histórica y un ambiente único que invita a disfrutar sin prisas.
Gran Vía se convierte en un punto de partida perfecto para organizar el día de forma progresiva, combinando experiencias a lo largo de la jornada y acercándose después a ver la Cabalgata en zonas muy próximas.
Mañana: empezar el día con chocolate con churros en Gran Vía
La mañana del 5 de enero es ideal para disfrutar del centro con relativa calma. Pasear por Gran Vía a primera hora permite apreciar la iluminación navideña y el ambiente previo a uno de los días más esperados del año.
Un buen comienzo es disfrutar de una pausa dulce con la experiencia de chocolate con churros de San Ginés en el Casino, una forma cómoda de saborear una de las tradiciones más emblemáticas de Madrid sin salir del corazón de la ciudad. Es un plan perfecto para arrancar el día con tranquilidad antes de que el ritmo vaya en aumento.

Media mañana: descubrir un edificio histórico en pleno centro
Tras el desayuno, el plan puede continuar con la visita al propio Casino Gran Vía y su edificio histórico. Recorrer sus espacios permite conocer uno de los inmuebles más representativos de la Gran Vía, apreciar su arquitectura y entender mejor la historia de esta avenida icónica de Madrid.
Este tipo de visita encaja especialmente bien a media mañana, cuando el centro todavía se puede recorrer con comodidad y sin prisas.

Mediodía: picoteo y experiencias gastronómicas en Gran Vía
A medida que avanza el día, Gran Vía ofrece distintas opciones para disfrutar de la gastronomía sin necesidad de desplazarse.
Entre los planes más atractivos se encuentran experiencias como la Experiencia Jamón Ibérico o la Tapas Experience, propuestas pensadas para compartir, probar distintos sabores y mantener un ritmo relajado. Son opciones ideales para el mediodía, cuando apetece un picoteo informal antes de la comida principal o como plan gastronómico en sí mismo.
Estas experiencias permiten disfrutar del ambiente festivo sin romper la continuidad del día.

Comida: una pausa tranquila antes de la Cabalgata
Para quienes prefieren sentarse a la mesa, el Restaurante Círculo Mercantil ofrece una propuesta gastronómica en un entorno histórico y elegante, perfecto para hacer una parada más pausada antes de la tarde.
La comida es el momento ideal para recargar energías antes de acercarse a ver la Cabalgata, manteniendo el plan centrado en Gran Vía y evitando desplazamientos innecesarios.

Tarde: rumbo a la Cabalgata desde Gran Vía
Por la tarde llega el momento más esperado del día. Aunque el recorrido oficial de la Cabalgata no pasa por Gran Vía, sí discurre por zonas muy cercanas como Plaza de Cibeles y el Paseo de Recoletos, situadas a unos 10–15 minutos a pie.
Desde Gran Vía es fácil desplazarse caminando hacia estos puntos para disfrutar del desfile en uno de los ejes más emblemáticos de la ciudad, y hacerlo como continuación natural de los planes del día.
Noche: copas y ambiente para cerrar el día de Reyes
Tras la Cabalgata, Gran Vía vuelve a convertirse en un punto natural de encuentro. Para cerrar la jornada, el Baccarat Cocktail Bar es una opción perfecta para disfrutar de una copa en un entorno elegante y relajado.
Es el broche ideal para despedir el día de Reyes y cerrar la Navidad de una forma especial, sin prisas y en pleno centro de Madrid.

Un día completo de Reyes en Gran Vía
Organizar el día de la Cabalgata de Reyes desde Gran Vía permite vivir Madrid de forma continua y coherente: comenzar con un desayuno tradicional, descubrir un edificio histórico, disfrutar de experiencias gastronómicas, acercarse a ver el desfile y regresar después al centro para cerrar la noche.
Un plan pensado para quienes quieren aprovechar el día al máximo, combinando tradición, gastronomía, arquitectura y ambiente en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.